¿Realmente estás protegido?
La brecha que muchos desconocen entre sus ingresos y las prestaciones de la Seguridad Social
La mayoría de las personas confía en que, si algún día sufre una incapacidad permanente o fallece, la Seguridad Social garantizará la estabilidad económica de su familia. Sin embargo, la realidad es que existe una importante diferencia entre los ingresos que percibimos mientras trabajamos y las prestaciones públicas que recibiríamos en estas situaciones.
Las pensiones de incapacidad, viudedad u orfandad se calculan sobre la Base Reguladora y están sujetas a unos límites establecidos por la legislación. Esto significa que, en muchos casos, los ingresos familiares pueden reducirse de forma muy significativa. De hecho, una Incapacidad Permanente Total (Profesional) suele suponer el 55 % de la Base Reguladora, muy lejos del salario que la persona percibía en activo.
Esta diferencia, conocida como gap o brecha de protección, puede comprometer seriamente la economía familiar. La hipoteca, los gastos del hogar, la educación de los hijos o los préstamos continúan existiendo, mientras que los ingresos disminuyen de forma considerable. Además, se trata de una situación mucho más frecuente de lo que imaginamos.
En España, más de un millón de personas perciben actualmente una pensión por incapacidad permanente, una cifra que demuestra que este riesgo no es una excepción, sino una realidad que puede afectar a cualquier trabajador ya sea asalariado, autónomo o empresario. Además 3 de cada 4 Incapacidades que se conceden son Profesionales disminuyendo de forma significativa los
ingresos de la unidad familiar. Los trabajadores autónomos son uno de los colectivos más expuestos. En muchos casos, las bases por las que cotizan no reflejan sus ingresos reales, lo que provoca que las prestaciones públicas resulten insuficientes para mantener su nivel de vida y el de sus familias.
Por eso, la pregunta no debería ser cuánto paga la Seguridad Social, sino si esa prestación permitiría mantener la estabilidad económica de la unidad familiar una vez recibamos la prestación.
En Espabrok Inversiones ayudamos a responder precisamente esa pregunta. Analizamos cada caso de forma personalizada para identificar el nivel real de protección de nuestros clientes y calcular cuál sería el impacto económico si dejaran de generar ingresos por una incapacidad o un fallecimiento.
Nuestro objetivo no es simplemente contratar un seguro de vida, sino diseñar una solución que complemente las prestaciones públicas y cubra la diferencia entre los ingresos actuales y los que realmente se percibirían. De esta forma, ayudamos a proteger el patrimonio familiar, garantizar la continuidad de los proyectos personales y ofrecer tranquilidad ante cualquier imprevisto.
En Espabrok Inversiones creemos que un buen asesoramiento marca la diferencia. Conocer tu nivel de desprotección es el primer paso para tomar decisiones que protejan tu patrimonio y la tranquilidad de tu familia.




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