En primer lugar, es importante que conozcamos el concepto de la inflación. La forma más fácil de describirla es: aumento generalizado de los precios a lo largo del tiempo. Dicho de otra forma, con el mismo dinero cada vez podemos comprar menos cosas. Aunque pueda parecer un concepto macroeconómico lejano a nuestro día a día, la inflación tiene un impacto directo en nuestro ahorro y en nuestras inversiones.
El primer efecto es silencioso pero poderoso: la pérdida de poder adquisitivo. Si la inflación es del 3% anual, significa que lo que hoy cuesta 100 €, el año que viene costará 103 €. Puede parecer poco, pero acumulado durante años erosiona de forma significativa el valor real del dinero. (Si lo llevamos a 10 años
sería más de 130 €).
Por eso, cuando hablamos de inversiones, no basta con fijarse en la rentabilidad nominal (lo que “ganamos” en porcentaje). Lo realmente importante es la rentabilidad real, es decir, lo que ganamos una vez descontada la inflación.
Rentabilidad real = Rentabilidad nominal – Inflación
Por otro lado, vamos a ver como la inflación afecta a los productos que podemos tener contratado en nuestra cartera:
-Liquidez y depósitos: son los más perjudicados en entornos inflacionarios si los tipos ofrecidos están por debajo de la inflación.
-Renta fija: puede sufrir cuando suben los tipos de interés para combatir la inflación, especialmente los bonos emitidos a tipos bajos.
-Renta variable: a largo plazo suele ofrecer protección, ya que muchas empresas pueden trasladar el aumento de sus costes a los precios de venta.
Los bancos centrales, como el Banco Central Europeo, intentan controlar la inflación subiendo o bajando los tipos de interés. Pero mientras tanto, el inversor debe asumir que la inflación forma parte del entorno económico y diseñar su estrategia teniendo en cuenta ese factor.
La conclusión es clara: no invertir también es una decisión… y en contextos de inflación, suele ser una decisión errónea. Mantener el dinero inmóvil puede parecer prudente, pero a largo plazo implica asumir una pérdida casi segura de poder adquisitivo.
Desde Espabrok Inversiones te ayudamos a invertir con una visión de largo plazo, diversificar adecuadamente y centrarse en la rentabilidad real, no solo en la nominal. Esta forma de enfocar las inversiones nos ayuda a proteger y hacer crecer nuestras inversiones en el tiempo.




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